La calidad ya no es algo adicional sino que es fundamental. Actualmente los productos funcionan bien o no funcionan, duran razonablemente o hay que tirarlos, por lo que en consecuencia, se venderán o no se venderán. De este modo, la calidad debe ser un factor que debe estar previsto desde el mismo momento de la definición del producto que se quiere fabricar. La calidad se ha convertido en un concepto de partida. El aseguramiento de la calidad abarca todas las áreas de la empresa y es una función clave. La calidad engloba a las decisiones de la gerencia, a la realización del proyecto, al cumplimiento de la planificación, a la administración de los recursos y a la adquisición de los medios. Por tanto, la cuestión inmediata que nos planteamos es saber si la gerencia de la organización conoce la situación real de la empresa, por lo que puede aflorar las siguientes preguntas: ¿dónde acometer acciones? ¿cuándo? ¿cómo? ¿quién? y ¿para?, por lo que para contestar se dispone de la herramienta de la auditoría. La obra pretende ser una guía para llegar a implantar o mejorar las auditorías de proceso. A lo largo de cuatro capítulos el autor hace una introducción a la herramienta, expone las características y fundamentos, explica cuáles son los conocimientos básicos o previos para aplicación y las fases de implantación. En el último capítulo, se expone un caso práctico con ejemplos y recomendaciones que se espera ayuden al lector en el proceso de establecer las auditorías más adecuadas. |